Beatriz Sarlo está por lanzar un nuevo libro que es muy distinto a sus anteriores trabajos literarios. La ensayista decidió esta vez ocuparse de los famosos y su exposición mediática y habla entre otros de Diego Maradona, Mirtha Legrand y hasta del escándalo de Natacha Jaitt con Diego Latorre.

Pero repasando un poco las páginas, llama mucho la atención la forma en que Sarlo habla de un tema tan delicado como la muerte del hijo de Mirtha Legrand y las consecuencias mediáticas de un suceso tan triste para la familia más famosa de la Argentina.

A continuación el párrafo en el que habla de Mirtha, la muerte de su hijo y la actitud de ella frente a la vida de su primogénito y su "frialdad" con quien fuera la pareja de Daniel Tinayre (h).

"Mirtha Legrand es una estrella, no simplemente alguien famoso en los medios, durante un período. Algunos episodios de su vida se hicieron públicos (como la muerte de su hijo homosexual), pero no tuvieron ni el desenfado ni el vale todo que caracteriza al escándalo. Muchos condenaron a Mirtha Legrand por su actitud frente a la enfermedad de su hijo y la helada distancia que interpuso con la pareja que lo sobrevivió. Pero esas condenas fueron discusiones psicológicas o morales".

"La restricción con que la verdadera «estrella» deja trascender episodios de su vida es contraria al desenfado del escándalo. Lo que, en el caso de una «estrella» como Legrand, puede ser presentado como problema moral (¿qué hace una madre con un hijo homosexual y su pareja?), el escándalo del fugazmente famoso lo presenta como develación que, supuestamente, deja todo al desnudo. Es obvio que el estatuto de «estrella» es más duradero que el de «famoso».

"La crueldad de analizar en la esfera pública un problema privado caracteriza al escándalo que, en general, es difundido o provocado por los mismos a quienes complica. En el escándalo de un famoso del montón vale la opinión malévola, lejana o ignorante. No trascenderían esos escándalos sin los movileros que preguntan con insistencia sobre una intimidad que ha sido arrasada por el deseo de ser objeto público, ya que, de otro modo, la mayoría se quedaría sin sus minutos de gloria mediática. No existiría esa gloria sin sus escenarios acostumbrados, donde los famosos y medio"

Sarlo con su aguda mirada esta vez decide alejarse del mundo de la política y meterse en un terreno más familiar para los periodistas de espectáculos, y hacer una análisis fuerte sobre la fama, los famosos, lo mediático y los escándalos de las vidas privadas.